La gente de la tercera edad en nuestra sociedad debe ser apreciada y respetada por sus contribuciones. Una manera de expresar nuestra gratitud es ayudandolos a que se sientan seguros en sus propios hogares. Esto significa médicamente y a salvo de ser víctimas de cualquier abuso -- físico, mental, o financiero. Tengo la fortuna de haber crecido dentro una familia que me enseñó a apreciar y valorar a mis mayores.
Los Servicios Protectores de Adultos (APS), una agencia de condado, está diseñada y bajo mandato estatal para proteger a los ancianos del abuso. Estos servicios de condado necesitan financiamiento y personal adecuados. Estos servicios no necesitan ser duplicados por otras agencias. Sin la duplicación de servicios, las personas de la tercera edad pueden ser ayudadas a menor costo al contribuyente.
Los servicios del condado siempre deben ser fiscalmente responsables; nunca gastando el dinero solo para que "la agencia" reciba remuneración del Estado. La declaración en una agencia de condado cuando duplicación de servicios sucede, "piensa en la seguridad de empleo," no es apropiada. Cuando los servicios son duplicados, el cliente no obtiene el doble de servicios; generalmente el cliente obtiene inferior calidad de servicios.
Cuando una agencia quiera proteger sus fondos es probable que el cliente sea referido a otra agencia. El cliente de edad avanzada, en una situación de estas, no es servido adecuadamente. Las personas de la tercera edad envueltas en este drama generalmente terminan confundidas y frustradas. Sin embargo, como los ancianos son continuamente objeto de abuso, los servicios dentro de APS especializados en tipos particulares de abuso, como por ejemplo abuso fiduciario, serían más apropiados y servirían más eficientemente a nuestra población de la tercera edad.
De mi perspectiva, el cuidado del anciano empieza dentro de la familia, luego por amigos, seguido por la iglesia. Las agencias caritativas no lucrativas siguen a continuación con la intervención del gobierno como último esfuerzo. |